LO QUE TUS OJOS NO PUEDEN VER – Teatro a Oscuras


En el afán de seguir investigando dentro de las Artes Escénicas, surge este proyecto que se apoya solamente en el sentido de la audición.
Este montaje a oscuras trae a escena una adaptación de El Corazón delator de Edgar Allan Poe, con una duración de 30 minutos, para un aforo limitado de 50 personas por pase, sentadas en un espacio circular.
Este montaje basado en el sonido, será una experiencia para el espectador que vivirá a tiempo real la historia.
La concentración de un único sentido, sumado a la imaginación de cada espectador, hará que cada asistente salga de la sala habiendo experimentado un espectáculo único y diferente al resto.
El teatro a oscuras, está pensado como una espacio inclusivo para que tod@s puedan experimentar la vivencia de no ver y potenciar el resto de sentidos.
La oscuridad permite una nueva percepción de la realidad haciendo innecesario el uso del sentido de la vista.
Más información:
https://teatrodelasletras.com/obra-lo-que-tus-ojos-no-pueden-ver/
www.norbertorizzo.com


TEATRO DE LAS LETRAS Calle de San José 3, 28014 – Madrid 
Tf 638737972
info@teatrodelasletras.com

TALLER DE TEATRO – APRENDIENDO A NO ACTUAR

10, 17, 24 y 31 de octubre de 2019

17:00 a 21:00 hs.

Inscripción previa

Máximo 20 alumnos, mayores de 18 años.

Precio: 50 euros.

El teatro es uno de los medios creativos más beneficios. Para hacer teatro no es necesario que la persona sea un artista y tenga una cualidad innata para ello, bastará con que quiera abrirse emocionalmente, inventar e interpretar historias e interrelacionarse con su entorno. El teatro, a través de juegos y actividades en grupo o individuales, es ideal para ayudar a los seres humanos a desarrollar la expresión verbal y corporal, y a estimular su capacidad de memoria y su agilidad mental. El teatro usa técnicas terapéuticas y socializadoras. Con él la persona aumenta su autoestima, aprende a respetar y convivir en grupo, conoce y controla sus emociones, descubre lo que es la disciplina y la constancia en el trabajo, además de desenvolverse entre el público y perder ese miedo escénico tan generalizado que, en algunos casos, puede llegar incluso a convertirse en un paralizador de la vida.

Que pena, tan inteligente y artista.

Leía un artículo del neurocientifico Facundo Manes titulado “Muchos no quieren educar al pueblo y esos son los verdaderos adversarios”, y entre otras muchas cosas comentaba que, “tenemos que recuperar el valor que supo tener la educación como la herramienta más poderosa para transformar nuestra realidad”.

Pero de repente me encuentro este titular sobre el joven de Torrevieja y su nota de selectividad (14/14), y su decisión de dedicarse a la dramaturgia, y me doy cuenta de que sí, evidentemente hay que trabajar en nuestra realidad. Pero no porque este joven decida no ir a la Universidad y dedicarse a la dramaturgia, sino por el “pero” de quien escribió la noticia.

¿Suponemos que este joven malgastará su inteligencia en algo tan mundano como lo es la dramaturgia? ¿Subestimamos una profesión tan importante y fundamental dentro de las Artes Escénicas, como lo es la dramaturgia?

Cuando pasadas ya las elecciones veo que ningún político, de ningún partido, priorizo la Cultura y la Educación, esto no debería llamarme la atención, pero miren por dónde me la llama.

Cuando pasadas las elecciones veo la distribución de cargos, y leo a quienes se les otorgan las carteras de Cultura y Educación, en muchos casos encuentro también los “pero” que utiliza este o esta periodista.

Ayer se le otorgaba sobre el escenario del Teatro Cervantes de Málaga de manos de Antonio Banderas, por primera vez un premio a las “Artes Escénicas” que lleva el nombre del actor malagueño, y se reconocía la labor dentro del mundo de las “Artes Escénicas” Españolas de Rosalía.  

Cuando debuté en teatro de la mano de José María Paolantonio en “Canciones para Mirar” de la gran María Elena Walsh, cantábamos entre tantos temas aquello de “vamos a ver cómo es el reino del revés”. De esto hace ya treinta y dos años, y ahora con más seguridad, creo que puedo decir, que ya sé cómo es el reino del revés.